Según comunicó este jueves la propia CPC los vehículos aéreos no tripulados golpearon en su terminal marítima de Novorossiysk, en la costa rusa del mar Negro.
La nota apunta que a las 01:48 (hora de Moscú), el buque cisterna Niffos Sifnos que navega bajo la bandera de las islas Marshall fue atacado en una monoboya mientras cargaba el crudo de la empresa Tengizchevronoil. El ataque provocó un incendio en la cubierta de carga, que fue extinguido por la tripulación con la ayuda de barcos auxiliares del CPC.
«No hubo muertos ni heridos entre el personal del CPC y de entidades contratistas. Se previno un derrame de petróleo. La tripulación del tanquero no solicitó asistencia médica ni evacuación. El buque cisterna sigue a flote, los daños se están evaluando. La carga de petróleo se ha suspendido, las instalaciones del oleoducto trabajan con normalidad», publicó la compañía.
Según la empresa, un segundo ataque tuvo lugar a unas seis millas náuticas (11,11 kilómetros) de la terminal marítima del CPC, también en las aguas territoriales de Rusia, y fue dirigido contra el petrolero Marathi que navegaba bajo la bandera de la isla Man rumbo a la terminal para cargar crudo.
La multinacional tachó de «terroristas» estos ataques al subrayan que implican riesgos para la seguridad energética global y perturban la continuidad del comercio internacional de recursos energéticos.
Igualmente afectan gravemente los intereses económicos de Kazajstán, empresas occidentales que son accionistas del CPC y proveedores de petróleo como Chevron, ExxonMobil, Eni, Total, Shell y otros.
«También ponen en peligro las vidas de tripulaciones internacionales de petroleros marítimos y generan importantes riesgos ambientales en el mar Negro, porque un ataque dirigido contra el área de dispositivos de carga pudo haber ocasionado el incendio de todo el buque y un derrame de petróleo a gran escala», puntualizó la compañía que ya sufrió varios ataques de este tipo en la segunda quincena de julio.
El CPC es una empresa multinacional en la que colaboran la compañía rusa Transneft (24 por ciento), la petrolera kazaja KazMunayGas (19), la empresa estadounidense Chevron (15), la rusa Lukoil (12,5), la estadounidense Mobil (7,5), la rusa-neerlandesa Rosneft-Shell (7,5), la italiana Eni (dos por ciento), entre otras.
El oleoducto del CPC, de mil 500 kilómetros, conecta el gigantesco campo petrolífero de Tengiz (Kazajstán) con la terminal petrolera de Novorossiysk (Rusia) en el mar Negro.
Con una capacidad para transportar 83 millones de toneladas de crudo anuales, el oleoducto de CPC es la mayor ruta de exportación del petróleo kazajo a los mercados mundiales.
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