Según el más reciente boletín de monitoreo y previsión hidrológica del Servicio Geológico de Brasil (SGB), el nivel puede llegar a los 2,60 metros, considerado el umbral de dicha situación.
Para especialistas, existe la posibilidad de que el río alcance la cota de inundación de tres metros, en dependencia de la evolución de las precipitaciones en las próximas horas.
Tal incremento responde a las lluvias en las cabeceras de los principales ríos que desembocan en el Guaíba, incluidos el Jacuí, el Taquari, el Caí, el Sinos y el Gravataí, cuyos caudales continúan elevándose y alimentan el sistema hídrico de la región metropolitana de Porto Alegre.
Sin embargo, aclaró el SGB, hasta el momento no existen previsiones de un evento extremo similar a las históricas inundaciones de mayo de 2024, cuando el Guaíba alcanzó un récord de 5,37 metros y provocó uno de los mayores desastres naturales registrados en Río Grande del Sur.
No obstante, apuntó agencia Brasil, se mantendrá un seguimiento permanente de la situación mediante boletines diarios para actualizar los escenarios hidrológicos.
Las proyecciones contemplan distintos escenarios en función de la intensidad de las lluvias previstas para las próximas jornadas, y en el más favorable el nivel del río apenas superaría la cota de alerta.
Si persisten las precipitaciones en la cuenca, el Guaíba podría aproximarse o alcanzar el umbral de inundación.
Ante este contexto, las autoridades de Porto Alegre y de Río Grande del Sur mantienen el monitoreo de las zonas ribereñas y de la infraestructura de protección construida y reforzada tras la catástrofe de 2024.
Grupos de la Defensa Civil permanecen atentos ante una eventual necesidad de emitir nuevas alertas o adoptar medidas preventivas para reducir riesgos a la población.
El Guaíba constituye el principal cuerpo de agua que bordea Porto Alegre y desempeña un papel estratégico para el abastecimiento, la navegación y el equilibrio ambiental de la zona.
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