En un discurso televisado tras una reunión del gabinete en el Complejo Presidencial de Ankara, Erdoğan señaló que la región atraviesa uno de sus periodos más difíciles de los últimos años.
«El actual Gobierno israelí, que se ha vuelto dependiente de la guerra, continúa empujando a la región hacia la inestabilidad mediante provocaciones y maniobras», declaró.
El mandatario denunció que Israel ocupa progresivamente territorios palestinos, vulnera derechos fundamentales y viola el derecho internacional.
Asimismo, consideró que la ocupación, los asentamientos ilegales y las políticas de desplazamiento, intimidación y represión aplicadas contra los palestinos en Cisjordania, como ocurrió en Gaza, constituyen la principal fuente de inestabilidad regional.
«No solo nuestros hermanos palestinos o el pueblo libanés pagan el precio de esta agresión, sino también las distintas comunidades religiosas y toda la región», subrayó.
Erdoğan conmemoró además el aniversario 52 de la denominada Operación de Paz en Chipre y afirmó que el 20 de julio de 1974 marcó un punto de inflexión que garantizó la existencia, la libertad y la seguridad de los turcochipriotas.
Señaló que Türkiye actuó entonces en virtud de sus derechos y responsabilidades como potencia garante conforme a los acuerdos internacionales, y sostuvo que esa intervención puso fin a las injusticias contra la comunidad turcochipriota.
El presidente turco afirmó que la cuestión de Chipre no se limita al reparto del poder entre dos comunidades, sino que está vinculada al reconocimiento de la igualdad soberana de los turcochipriotas y de su estatus internacional.
Advirtió que cualquier iniciativa que ignore sus derechos, su igualdad soberana y sus intereses legítimos en el Mediterráneo oriental está condenada al fracaso.
Erdoğan dio también la bienvenida a la visita del secretario general de la ONU, António Guterres, a Chipre, la primera de un titular de la organización internacional en 16 años, y reiteró el apoyo de Ankara a los esfuerzos de paz.
Subrayó que las fórmulas destinadas a reducir a los turcochipriotas a la condición de minoría no han tenido éxito y defendió una solución justa, duradera y sostenible para la isla.
También aseguró que Türkiye sigue de cerca los intentos de aprovechar las tensiones regionales para incorporar a Chipre a nuevos acuerdos militares y cálculos geopolíticos.
«Türkiye no ha abandonado ni abandonará a los turcochipriotas y no permitirá que se repitan las tragedias del pasado», afirmó.
Erdoğan indicó además que Ankara continuará fortaleciendo su cooperación con la República Turca del Norte de Chipre en sectores como el turismo, la educación superior, la tecnología y la transformación digital.
Añadió que, tras resolver el problema del suministro de agua, Türkiye proyecta nuevas iniciativas, entre ellas la construcción de un gasoducto submarino hacia el norte de la isla.
Las declaraciones coincidieron con una reunión trilateral en Chipre entre Guterres, el líder turcochipriota, Tufan Erhürman y el presidente grecochipriota, Nikos Christodoulides, celebrada en la sede de la ONU en la zona de amortiguación de Nicosia.
Chipre permanece dividida desde 1974 entre un norte turcochipriota y un sur grecochipriota. Desde el fracaso de las conversaciones auspiciadas por la ONU en Suiza, en 2017, no se han celebrado negociaciones formales para resolver el conflicto.
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