Según cifras del Ministerio de Economía y Finanzas, el endeudamiento agregado, que incluye obligaciones internas y externas, aumentó en cerca de seis mil millones de dólares en el último año, al pasar de 87 mil 403 millones en mayo de 2025 a 93 mil 391,2 millones.
El Observatorio de la Dolarización señaló que solo entre abril y mayo de este año la deuda creció en mil 253 millones de dólares, después de otro incremento de mil 163 millones registrado entre marzo y abril.
Ese organismo sostiene que el crecimiento nominal de la economía durante el último año ha sido similar al aumento de la deuda, por lo que considera que la expansión económica se apoya cada vez más en el endeudamiento público.
Asimismo, el Observatorio cuestionó la política económica del Gobierno del presidente Daniel Noboa, al afirmar que está orientada al cumplimiento de las metas acordadas con el Fondo Monetario Internacional (FMI), mediante la reducción del gasto público.
“La ejecución del presupuesto principalmente para educación y salud han sido deliberadamente restringidos por el Ministerio de Economía para llegar a las metas de cumplimiento fondomonetaristas de cara a las revisiones técnicas que dan lugar a nuevos desembolsos”, afirmó el colectivo de estudios económicos.
El análisis atribuye el más reciente incremento de la deuda a una segunda emisión de bonos soberanos por mil millones de dólares, con vencimientos en 2034 y 2039 y una tasa de rendimiento del 8,5 por ciento, cuyos recursos fueron de libre disponibilidad para el Ejecutivo.
El Observatorio recordó además que la Constitución ecuatoriana establece que el endeudamiento público debe destinarse a mejorar las condiciones de la deuda existente o financiar proyectos de inversión capaces de incrementar el capital público y generar capacidad de pago.
Igualmente, el secretario técnico del Observatorio de la Política Fiscal (OPF), Jaime Carrera, citado por el diario La Hora, advirtió que Ecuador ha entrado en un ciclo en el que el endeudamiento externo dejó de ser un mecanismo temporal para convertirse en una herramienta permanente destinada a pagar obligaciones anteriores.
«Habrá que, cada año, durante toda la existencia del Ecuador, contraer préstamos para pagar las amortizaciones», afirmó el economista, quien alertó que los bonos que vencen en 2040 serán reemplazados por nuevas emisiones con plazos aún más largos, perpetuando esa dinámica.
Carrera señaló que la deuda con organismos multilaterales, entre ellos el Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) y el FMI, pasó de nueve mil 453 millones de dólares en 2018 a 28 mil millones en mayo de 2026, casi el triple en ocho años.
Desde el Ejecutivo, la obtención de financiamiento externo es presentada como parte de una estrategia para impulsar inversiones y atender sectores considerados prioritarios.
Sin embargo, analistas y políticos señalan que ese incremento no se ha traducido en un mayor crecimiento económico ni en mejoras del bienestar de la población.
De acuerdo con sus proyecciones, entre 2026 y 2035 Ecuador deberá desembolsar cerca de 29 mil 737 millones de dólares por concepto de intereses y amortizaciones a esos organismos, frente a desembolsos estimados en apenas nueve mil 830 millones, lo que generará un flujo neto negativo cercano a 20 mil millones de dólares.
Carrera advirtió que esa situación obligará al país a recurrir nuevamente a emisiones de bonos internacionales para cubrir los vencimientos de la deuda, incrementando los costos financieros y reduciendo los recursos disponibles para inversión pública.
La legisladora de la Revolución Ciudadana Nuria Butiña comentó que mientras el país se endeuda, quienes sí ganan son los organismos financieros y los tenedores de bonos que cobrarán intereses.
“Los ecuatorianos, en cambio, nos quedamos con más deuda y los mismos problemas de siempre”, dijo la asambleísta.
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