La obra, debatida durante más de dos décadas, busca conectar por primera vez los sistemas eléctricos de Centroamérica y Sudamérica mediante una línea de transmisión que fortalecería el intercambio de energía entre ambos mercados.
De acuerdo con especialistas vinculados a la iniciativa, los avances técnicos y financieros permiten proyectar una decisión final de inversión durante el primer trimestre de 2027, siempre que ambos gobiernos completen en los próximos meses los procesos regulatorios, ambientales y de consulta aún pendientes.
La administración panameña apuesta por mantener una coordinación política de alto nivel con Colombia para destrabar esas etapas y, una vez alcanzado el cierre financiero, iniciar una construcción estimada en unos 30 meses, con la meta de inaugurar la interconexión antes de que concluya el mandato del presidente Mulino en 2029.
Más allá de la infraestructura de transmisión, el Ejecutivo considera este poryecto como una pieza clave para la integración regional. La interconexión enlazaría el mercado eléctrico centroamericano con el colombiano y, a través de este, con el resto de Sudamérica, consolidando a Panamá como puente energético entre ambas regiones.
Durante las conversaciones, las partes estimaron que el proyecto fortalecerá la seguridad energética del país, facilitará el acceso a fuentes de generación más competitivas, favorecerá la incorporación de energías renovables y aumentará la capacidad de respuesta ante sequías u otras contingencias que afecten la producción eléctrica, según trascendió.
En Panamá persiste como uno de los principales desafíos la realización de las consultas con las autoridades y comunidades indígenas de Guna Yala, Wargandí y Alto Bayano, cuyos territorios forman parte del área de influencia del proyecto.
En los próximos meses, Panamá y Colombia deberán concentrar sus esfuerzos en completar las consultas pendientes, concluir los permisos ambientales, cerrar el marco regulatorio necesario para concretar el esquema financiero y definir la estrategia de contratación internacional para la construcción.
Al llegar este viernes al Aeropuerto Alfonso Bonilla Aragón, en la ciudad de Cali, Mulino, quien asiste a la toma presidencial de Espriella, expresó a Colombia hermandad, vecindad y mucha cooperación.
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