El experto explicó este martes en entrevista con el canal de televisión Ecuavisa que no existe evidencia científica que permita establecer una relación causal entre terremotos en los tres países.
“Extrapolar y decir que estos dos terremotos van a disparar un evento anómalo en el país no tiene base científica”, afirmó el especialista. Ruiz recordó que ningún país tiene actualmente la capacidad de predecir cuándo ocurrirá un terremoto, por lo que la ocurrencia reciente de movimientos telúricos de gran magnitud en países vecinos no permite anticipar un evento similar en Ecuador.
Según explicó, el terremoto de magnitud 7,4 registrado el lunes en Colombia responde a un proceso de subducción, mediante el cual la placa de Nazca se introduce por debajo de la placa Sudamericana.
La interacción entre ambas placas genera acumulación de energía que puede liberarse de forma súbita y producir terremotos de gran fuerza, un fenómeno característico de la región del Cinturón de Fuego del Pacífico.
Los movimientos telúricos registrados en Venezuela el pasado 24 de junio tuvieron, en cambio, un origen tectónico diferente, según Ruiz, pues estuvieron relacionados con la interacción entre las placas Caribe y Sudamericana.
En ese caso predominó un movimiento lateral y los eventos ocurrieron a menor profundidad, por lo que el especialista también descartó una conexión directa con el terremoto ocurrido posteriormente en Colombia, que también provocó graves daños.
Un balance difundido este martes elevó a más de 180 los fallecidos y una cifra de heridos superior a los dos mil 500.
El temblor también fue sentido en varias provincias de Ecuador, entre ellas Pichincha, Carchi y Esmeraldas, aunque las autoridades ecuatorianas reportaron únicamente daños materiales asociados al sismo en seis viviendas.
El Instituto Geofísico ecuatoriano mantiene el monitoreo permanente de la actividad sísmica nacional y recordó que Ecuador se encuentra en una zona de elevada actividad tectónica.
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