El texto, firmado por el periodista José Reinaldo Carvalho y divulgado por la Central de Trabajadores y Trabajadoras de Brasil (CTB), analiza la vigencia del pensamiento y la obra del líder histórico de la Revolución cubana, en vísperas del centenario de su natalicio.
Según el autor, Fidel no pertenece únicamente al pasado heroico de Cuba, pues su legado continúa expresándose en la decisión del pueblo de la isla de defender la soberanía conquistada en 1959, preservar sus políticas sociales y mantener una política exterior independiente.
Carvalho, quien es miembro del Comité Central del Partido Comunista de Brasil, señala que el pensamiento y la obra de Fidel mantienen vigencia porque las contradicciones que enfrentó —imperialismo, desigualdad, colonialismo, dependencia y guerra— continúan caracterizando el orden mundial.
El también presidente del Centro Brasileño de Solidaridad con los Pueblos y la Lucha por la Paz sitúa el centenario del nacimiento del Comandante en Jefe, que se conmemora este 13 de agosto, en un escenario de recrudecimiento de las medidas estadounidenses contra Cuba.
Al respecto, considera que la presión económica, financiera, energética y diplomática vuelve a colocar en primer plano el debate sobre la soberanía de la isla.
El artículo repasa la formación política de Fidel, marcada por el pensamiento del Héroe Nacional cubano, José Martí y posteriormente por el marxismo, así como el asalto al cuartel Moncada en 1953, la lucha contra la dictadura de Fulgencio Batista y el triunfo revolucionario del 1 de enero de 1959.
Para Carvalho, la singularidad del líder cubano estuvo en su capacidad para interpretar las condiciones históricas, organizar fuerzas sociales, movilizar al pueblo y convertir una conciencia de rebeldía en acción revolucionaria.
Entre las principales transformaciones impulsadas después de 1959, el autor destaca la Campaña Nacional de Alfabetización de 1961, la expansión de la educación y la salud públicas, el desarrollo científico y biotecnológico, y el acceso a la cultura y el deporte.
Carvalho resalta además la participación cubana en las luchas de liberación de África, la cooperación médica y educativa en distintos países, y la visión de Fidel sobre la integración latinoamericana y la necesidad de una “segunda independencia”.
Aborda asimismo el llamado Período Especial, tras la desaparición de la Unión Soviética, y considera que la decisión de Cuba de preservar el socialismo y sus principales conquistas sociales constituyó una de las mayores pruebas de la resistencia construida bajo el liderazgo de Fidel.
El artículo vincula ese legado con los actuales debates sobre el fortalecimiento del Sur Global y la construcción de un mundo multipolar, en el que los países en desarrollo puedan ampliar sus márgenes de soberanía y cooperación.
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