La prórroga quedó establecida este viernes, cuando concluyó el plazo de 60 días de la declaratoria original, emitida en junio.
Por tanto, el estado de excepción continuará vigente en las provincias de Guayas, Manabí, Santa Elena, Los Ríos, El Oro, Esmeraldas, Santo Domingo de los Tsáchilas, Sucumbíos, Azuay y Pichincha, donde se encuentra Quito.
También regirá en los cantones La Maná, en Cotopaxi; Las Naves, en Bolívar, y La Troncal, en Cañar.
El Gobierno sostiene que las causas que motivaron la declaratoria persisten debido a la capacidad operativa, logística y territorial que mantienen las organizaciones delictivas dedicadas, entre otras actividades, al narcotráfico, tráfico de armas, extorsión, secuestro y minería ilegal.
El decreto mantiene la suspensión del derecho a la inviolabilidad del domicilio y de la correspondencia, además de autorizar el empleo y la intervención de las Fuerzas Armadas en coordinación con la Policía Nacional.
También contempla la requisición temporal de bienes y servicios de origen lícito para atender las necesidades de las operaciones de seguridad.
El Ejecutivo señala que estas facultades deberán ejercerse dentro de los límites establecidos por la Constitución, las leyes y la jurisprudencia de la Corte Constitucional.
La extensión ocurre mientras Ecuador mantiene una crisis de seguridad, marcada por enfrentamientos entre organizaciones criminales, homicidios, secuestros, extorsiones y ataques con armas y explosivos.
Desde que asumió la jefatura del Ejecutivo, el 23 de noviembre de 2023, Noboa ha gobernado bajo regímenes excepcionales vinculados a la inseguridad y al denominado conflicto armado interno, que declaró en enero de 2024.
La primera medida de excepción de su mandato fue emitida el 8 de enero de 2024 tras una escalada de violencia marcada por motines carcelarios, explosiones, ataques armados atribuidos a grupos criminales y la toma de un canal de televisión en plena transmisión en directo.
Pese a los estados de excepción, militarización y toques de queda, las cifras de violencia continúan elevadas.
Ecuador cerró 2025 con la tasa de homicidios más alta de su historia, al registrar 50,9 asesinatos por cada 100 mil habitantes y un total de nueve mil 216 crímenes, según datos oficiales.
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