Justamente en algunas de las ciudades más afectadas por el movimiento telúrico como Buenaventura, Quibdó y Pereira se registran también intensas lluvias que provocan inundaciones y agravan la situación de los damnificados que duermen en albergues, casas de campaña e incluso a la intemperie.
En la última de esas urbes, las riadas ocasionaron afectaciones al Hospital Universitario San Jorge de Pereira y obligó a reforzar los toldos bajo los cuales se guarecen quienes permanecen en el parque Olaya Herrera, uno de los puntos de la ciudad que las autoridades convirtieron en refugio.
De acuerdo con la Asociación de Colombiana de Ciudades Capitales, los fallecidos en Pereira rozan el centenar tras el sismo y se registran 259 heridos y decenas de desaparecidos.
La ciudad notificó siete centros de salud afectados, 66 estructuras colapsadas y 165 instituciones educativas con daños, así como 35 mil 200 viviendas averiadas.
En Buenaventura, en el departamento de Valle del Cauca, se emitió una alerta para los corregimientos de Juanchaco y Ladrilleros por inundaciones relacionadas con un repunte inusual del nivel del mar.
La Gobernación del Chocó, por su parte, divulgó que hubo afectaciones asociadas con las precipitaciones y avenidas torrenciales.
Mientras tanto, brigadas especializadas combaten varios incendios forestales en departamentos como Tolima, Nariño, Antioquia, Huila, Quindío, Cundinamarca, Norte de Santander y Santander.
Según el más reciente informe de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres en el país existen aún 25 conflagraciones activas.
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