La que puede considerarse la primera víctima de las fuertes lluvias que desde el domingo impactan a dos municipios de Lima y a las regiones sureñas de Arequipa, Moquegua y Tacna, esta última colindante con Chile.
La víctima, María Rocha, avanzaba junto a su esposo sobre el material dejado por el alud para seguir viaje a Lima, cuando, por efecto del esfuerzo sufrió una caída entre el lodo y las rocas y falleció, al parecer por el esfuerzo que hacía.
El suceso trágico se registró en la zona de Quebrada Honda, de la provincia de Caravelí, parte de la región de Arequipa y a 730 kilómetros de Lima.
Numerosos autobuses de pasajeros permanecen en un tramo de 20 kilómetros de la carretera Panamericana Sur, atascados por las avalanchas, según dirigentes transportistas que pidieron al Gobierno que los ayude a salir del atolladero.
De otro lado, el bloqueo de la carretera Panamericana por barro y rocas arrastradas por las intensas lluvias y escasea el agua y los alimentos para los pasajeros atrapados en los autobuses.
En Lima, la presidenta recorrió los municipios de Villa El Salvador, en emergencia desde ayer, y San Juan de Miraflores, por los aniegos y el rebalse de las aguas negras del alcantarillado, lo que genera peligros para la salud.
La poca capacidad de drenaje de las aguas se debe a que Lima no ha sido bañada por la lluvia durante siglos, y solo le caía del cielo la sutil garúa, microgotas menores que las gotas de la llovizna.
Por eso, no se conocían el paraguas ni las capas impermeables y por eso el alcantarillado colapsó en Villa El Salvador y Villa María del Triunfo, pues su capacidad fue rebasada por la reciente intensa llovizna, que no llegó siquiera a calificar como aguacero.
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