Ello no solo implica resistir una crisis (el arancel del 10 por ciento impuesto por Estados Unidos), sino anticiparse, adaptarse y transformar la manera de competir, explicó el funcionario, citado por el diario Prensa Libre.
El sector hizo frente a ese cambio (aplicado por el Gobierno norteamericana durante casi 10 meses y medio desde abril del año pasado), variaciones en el consumo, disrupciones en las zonas logísticas y nuevas exigencias de las marcas, amplió.
Invirtió en tecnología, automatización, especialización y talento para responder a un mercado que ahora pide órdenes más pequeñas, en ciclos más cortos y con entregas más rápidas, subrayó Ralda.
El presidente de la Comisión de Vestuario y Textiles, Alejandro Ceballos, añadió que dos aspectos fundamentales para el rubro son la estabilidad salarial, mediante una política salarial, y la infraestructura, entre otros servicios.
La rapidez de respuesta, una ventaja, pero falta más apoyo en áreas estratégicas, reconoció.
Ralda ejemplificó con el pasado Mundial de fútbol, para el cual más de 50 empresas chapinas produjeron contra reloj y enviaron camisolas para aficionados de diferentes selecciones.
En esos dos meses, el país demostró que puede recibir una orden, producirla y acercarla al consumidor en Estados Unidos en casi 24 horas, expuso.
Sin embargo, advirtió que “la resiliencia de las empresas no puede seguir utilizándose para compensar indefinidamente los obstáculos que le pone el país. Hoy, parte de la principal amenaza del sector son nuestras barreras internas”.
Comentó que Agexport impulsó una agenda clara de competitividad en ese sentido, con mejoras en la infraestructura vial, portuaria y energética, así como la simplificación y automatización de trámites.
Parte del éxito de esta industria local –enfatizó- es el clúster, que no solo ofrece confección, sino un ecosistema industrial de moda y vestuario que abarca hilos, tejido, diseño, teñido, acabado, accesorios, etiquetas, entre otras.
Estas declaraciones se produjeron durante la inauguración de la trigésima tercera edición del Apparel Sourcing Show del 2026, que se efectúa en esta capital hasta mañana con la participación de 80 empresas expositoras en 192 puestos.
En ese marco trascendió que el sector de vestuario y textiles representa alrededor del 7,7 por ciento del Producto Interno Bruto, y una quinta parte de las exportaciones de manufacturas de Guatemala.
Además, genera más de 150 mil empleos directos e indirectos, y aportó en envíos al exterior en 2025 mil 891 millones de dólares.
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