El mercado de los gadgets electrónicos para el hogar supera los 150 mil millones de dólares en 2026, y la clave ya no es la conectividad (eso es estándar) sino la inteligencia predictiva.
«Los dispositivos ya no esperan que les digas qué hacer; te conocen. Saben cuándo vas a llegar a casa y ponen la cafetera, o ajustan la temperatura según tu ritmo cardíaco», explica Sarah Jones, analista de Gartner.
La feria IFA de Berlín mostró este año espejos que diagnostican enfermedades de la piel y neveras que piden la compra solas, pero los consumidores están reaccionando con cierto escepticismo ante el precio y la privacidad. La demanda se está centrando en robots de limpieza con visión 3D y enchufes inteligentes que ahorran energía en el hogar, especialmente en Europa, donde el precio de la electricidad sigue siendo volátil.
Amazon y Apple se disputan el dominio del «hogar central», pero el mercado chino, con marcas como Xiaomi y Huawei, gana terreno ofreciendo funcionalidades similares a precios ajustados.
mem/rfc













