Gauff, cuarta cabeza de serie y campeona del torneo en 2023, llegó a esta instancia tras doblegar con autoridad a la checa Marie Bouzkova, aunque el marcador escondió una batalla de resistencia ante las ocho oportunidades de quiebre que salvó.
La norteamericana suma 37 victorias en la temporada y 22 dentro de los certámenes WTA 1000, una cosecha que la sostiene entre las figuras más regulares de un calendario donde también intenta recuperar la serenidad de su servicio.
Kostyuk, undécima preclasificada, aterriza en el duelo con el pulso alto después de eliminar a las estadounidenses Sofia Kenin y Sloane Stephens, además de la rusa Mirra Andreeva, sexta favorita y una de las jugadoras más inspiradas del curso.
La ucraniana, semifinalista recientemente en el WTA 1000 de Canadá, aspira a prolongar una campaña marcada por golpes valientes y resultados de peso, en una superficie rápida que premia su iniciativa desde el fondo de la pista.
Para Gauff, el encuentro ofrece la posibilidad de recuperar la corona conquistada hace dos años; para Kostyuk, representa otra puerta hacia la élite en un torneo que suele encender las últimas grandes señales antes del Abierto de Estados Unidos.
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