En su página web oficial, la ONU consideró que la asistencia internacional debe ser urgente y señaló que sus equipos en el terreno se están quedando sin fondos para socorrer a los enfermos.
El organismo multilateral indicó que, desde el 15 de mayo de este año, fueron reportados más de cinco mil contagios y más de dos mil 500 fallecidos, entre ellos trabajadores de la salud.
Cerca de 900 personas permanecen aisladas u hospitalizadas.
Solo tenemos fondos para las próximas semanas. Cada retraso en el financiamiento hace que esta epidemia sea más letal, difícil de detener y costosa. Por lo tanto, necesitamos ese apoyo internacional de inmediato, afirmó el coordinador superior de la ONU Julien Harneis.
La enfermedad se propaga exponencialmente. La mitad de las muertes ocurrió en los últimos 20 días. Los contagios crecen más rápido que la respuesta, apuntó.
Además, señaló que las difíciles condiciones de trabajo entorpecen la labor del personal sanitario en primera línea.
En tres meses, 160 miembros de los equipos de asistencia enfermaron y 43 de ellos fallecieron, dijo.
“Las condiciones sobre el terreno son extremadamente complejas, pero seguiremos desplegando toda la asistencia humanitaria y médica necesaria hasta que se complete la tarea”, aseveró.
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