La medición que hace la corporación bancaria norteamericana JP Morgan que elevó en 2,9 por ciento la inseguridad para los inversores genera preocupación hacia un cercano futuro, aunque el gobierno informó sobre un repunte económico del 2,7 y el presidente repite que el país crece, que no hay desempleo y se crean nuevas empresas, pero la realidad es otra.
Mauricio Lerner, analista de la consultora Lerner Capital, advirtió que «se recomienda cautela para invertir en Argentina de cara al año electoral que viene. Para quienes son arriesgados, se sugiere parar la pelota, ya que los años electorales son complicados», según citó el diario especializado Ámbito Financiero.
El riesgo país subió por décimo tercera rueda consecutiva el jueves y quebró un nuevo máximo. Los bonos soberanos continúan bajo presión, en un mercado que empieza a poner cada vez más el foco en los peligros locales y, particularmente, en la incertidumbre electoral de cara a 2027.
El deterioro se da incluso en jornadas favorables para la deuda emergente, una señal de que el castigo a los activos argentinos responde más a factores domésticos que al contexto internacional. En paralelo, el índice bursátil, S&P Merval, en dólares quedó a un paso de perforar los 1.800 puntos. Este parámetro funciona como un termómetro para saber cómo le va a la economía y al mercado financiero del país
Pese a que se recuperó el mercado de deuda internacional, a Argentina no le movió el amperímetro, ya que se observan varios catalizadores locales, como el riesgo electoral.
Aun cuando el gobierno anunció el jueves que la inflación mayorista bajó 0.8 por ciento lo cual el mandatario Milei presentó como un gran éxito -aunque se elevó la minorista- ante el Consejo de las Américas que lo recibió con frialdad, “el sentimiento del mercado parece estar alejándose gradualmente tanto de los fundamentos como de los factores globales, incorporando los riesgos electorales», comentó el agente de liquidación y compensación Max Capital, citado por Ámbito Financiero.
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