El proyecto durante el XV Plan Quinquenal (2026-2030) contempla la conexión integral de las carreteras G219, G331 y G228, que recorrerán de forma articulada las fronteras terrestres y el litoral chino.
La G331 se extiende desde Dandong, en la provincia nororiental de Liaoning, hasta Altay, en Xinjiang, a lo largo de unos nueve mil 200 kilómetros y atraviesa seis regiones provinciales.
La G219 conecta Xinjiang con Guangxi y recorre unos 10 mil kilómetros a través de las zonas fronterizas occidentales, mientras la G228 se extiende unos siete mil 400 kilómetros desde Dandong hasta Dongxing, en Guangxi, a lo largo de la costa oriental.
Las tres vías, conectadas por sus extremos, conformarán un circuito de más de 26 mil kilómetros, equivalente a cerca de dos tercios de la longitud del ecuador terrestre, según fuentes oficiales.
La infraestructura ya favorece el desarrollo turístico de localidades fronterizas, como la aldea de Hushan, en Dandong, donde residentes aprovecharon el flujo de viajeros para desarrollar campamentos para vehículos recreativos y establecimientos de alojamiento.
A lo largo de la G331, más de dos millones de turistas fueron recibidos durante el primer semestre del año, mientras habitantes de comunidades fronterizas ampliaron sus ingresos mediante alojamientos, gastronomía y venta de productos agrícolas locales.
En 2024 se creó además una alianza para promover el turismo fronterizo asociado a la G331, con la participación de Liaoning, Jilin, Heilongjiang, Mongolia Interior, Gansu y Xinjiang.
Las autoridades y empresas turísticas también impulsan un mecanismo de cooperación para integrar los recursos culturales y turísticos vinculados con la G219, con el objetivo de promover un desarrollo coordinado del turismo fronterizo.
La G228 cumple una función complementaria al conectar las zonas fronterizas con los principales puertos marítimos y recorrer 10 provincias y regiones desde el noreste hasta el sur del país.
En Dandong, por ejemplo, el puerto registró durante el último año un aumento de 72 por ciento en el volumen de mercancías transferidas desde las provincias de Heilongjiang y Jilin, mientras el comercio electrónico transfronterizo creció a un ritmo de dos dígitos.
Expertos citados por fuentes oficiales señalaron que la conexión de las tres carreteras permitirá articular las economías fronterizas, portuarias y del interior, además de favorecer una reducción de los costos logísticos transfronterizos.
El corredor también podrá conectarse hacia el oeste con el Nuevo Corredor Internacional de Comercio Terrestre-Marítimo y los trenes de carga China-Europa, mientras hacia el este tendrá acceso a las rutas marítimas internacionales.
La construcción del llamado «Gran Anillo Dorado» forma parte de los esfuerzos de China para fortalecer su red nacional de transporte durante el XV Plan Quinquenal y convertir zonas antes consideradas periféricas en nuevos puntos de conexión económica y apertura al exterior.
jha/idm













