El parte médico indica que Su Majestad «está recibiendo antibióticos para una infección bacteriana del torrente sanguíneo», aunque aclara que su situación permanece estable y continuará internado en el hospital universitario de la capital hasta nuevo aviso.
Fuentes cercanas a la familia real señalaron que el cuadro infeccioso sobrevino en medio del tratamiento hematológico que ya cursaba el soberano, quien ingresó al centro asistencial días atrás por complicaciones derivadas de su dolencia crónica.
Especialistas en geriatría explican que los pacientes de avanzada edad con patologías sanguíneas son más vulnerables a infecciones sistémicas, y que el uso de antibióticos intravenosos resulta clave para controlar el cuadro, aunque la evolución suele ser lenta.
Mientras, el príncipe heredero Haakon, de 51 años, asumió las funciones regias de manera interina, tal como establece la Constitución noruega, y ya ha presidido reuniones de gabinete y recibido informes de seguridad en las últimas horas.
Analistas políticos locales destacan que la transición temporal ha sido fluida y no afecta la gobernabilidad del país, mientras la sociedad noruega sigue con atención la evolución del monarca más longevo de su historia, quien ascendió al trono en 1991.
La Casa Real no ha precisado un plazo estimado de hospitalización, y se limitó a anunciar que se informará oportunamente sobre cualquier cambio significativo. Mientras tanto, el rey permanece bajo estricta vigilancia médica en la unidad de cuidados intermedios del centro hospitalario.
mem/ehl/amp













