Aprobado por la Comisión de Asuntos Sociales del Senado, el Proyecto de Ley 205/2022 establece la creación de la campaña de salud pública Junio Rojo, dedicada durante cada sexto mes del año a promover acciones de concientización e incentivo a la donación.
La propuesta fue remitida a la Presidencia de la República para su sanción, con plazo hasta el próximo 28 de agosto.
Contempla la elaboración y distribución de materiales educativos, actividades de sensibilización y la iluminación de edificios públicos con el color rojo durante el período de la campaña.
También, busca reforzar una práctica considerada fundamental para el funcionamiento de la red pública de salud, pues el suministro de sangre para transfusiones depende exclusivamente de donaciones voluntarias.
Según datos del Ministerio de Salud citados por el Senado, en 2023 alrededor del 1,6 por ciento de la población brasileña donó sangre a través del Sistema Único de Salud, con la recolección de 3,2 millones de bolsas.
La Organización Mundial de la Salud recomienda que los países mantengan entre uno y tres por ciento de su población como donante.
Dicha iniciativa también pretende contribuir a la regularidad de las donaciones, especialmente en períodos en que los bancos de sangre enfrentan una reducción de sus reservas.
En diferentes regiones de Brasil, los servicios de hemoterapia intensifican en junio las campañas para atraer nuevos donantes y mantener los niveles de los bancos de sangre.
La llegada del invierno y el aumento de enfermedades respiratorias pueden reducir temporalmente el número de personas aptas para donar, mientras la demanda hospitalaria permanece.
Junio Rojo ya es desarrollada como campaña en distintas partes del país, pero su incorporación al calendario federal busca darle carácter nacional y estimular una movilización permanente de la sociedad, recalcaron informaciones de prensa.
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