El presidente del país, Bernardo Arévalo, expresó en conferencia de prensa el lunes último que esperaba en cinco días (para el sábado próximo) el 100 por ciento de las bombas de regular ya comercialice el combustible.
La Dirección de Atención y Asistencia al Consumidor y el MEM recalcaron que la transición debe ser imperceptible en el rendimiento del motor y que el precio debe verse reflejado en la factura con una leve reducción.
La Asociación Guatemalteca de Expendedores de Gasolina informó que la E10 muestra un quetzal menos por galón (38,59, poco más de cinco dólares) que lo reflejado en la regular en las estaciones de servicio sin el nuevo inventario.
El MEM indicó que continuará monitoreando los precios de los combustibles.
Datos oficiales dan cuenta que alrededor de 54 por ciento de los vehículos del país utilizan gasolina regular. Además, que cerca de tres millones de motoristas pasarán a emplear la nueva mezcla.
Estudios sostienen que la gasolina E10 no requiere modificaciones mecánicas ni adaptaciones en motores, tanques o sistemas de inyección.
Esta nación necesitará alrededor de 95 millones de galones del biocombustible al año para la venta de la E10, una demanda que curbirá con producción interna e importaciones, estimó el MEM.
Un acuerdo firmado con Estados Unidos estableció que le comprarían al menos 50 millones de galones anuales.
Guatemala recibió seis buques de etanol, lo cual de conjunto con el alcohol carburante existente permiten este arranque.
La tierra del quetzal, de acuerdo con analistas, se convirtió en el tercer mercado de Centroamérica en adoptar la mezcla, tras Costa Rica (siete por ciento de alchol) y Panamá (dos por ley y hasta 10 de forma voluntaria).
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