Para el primer rubro el país erogó dos mil 34,8 millones de dólares, en el segundo gastó mil 950,9, mientras que en el tercero y cuarto sumó tres mil 518,3 millones, detalló la entidad en el corte de enero a junio pasado.
Luego se ubicaron materiales plásticos y sus manifacturas (930,3 millones de dólares), hierro y acero (696,6), productos diversos de la industria química (688,2), productos farmacéuticos (654,7) y manufacturas diversas (399,1).
Completaron el top 10 otros derivados del petróleo (374,4 millones de dólares), los cuales comprendieron el bunker (lo residual o pesado del proceso de refinación), asfaltos y lubricantes para la generación eléctrica y la red vial.
Las compras totales de bienes en el exterior representaron 18 mil 563,3 millones de dólares, un aumento del 10,47 por ciento contra igual periodo del año anterior (mil 760,2 millones adicionales.
Las importaciones chapinas se concentraron en cinco mercados, los cuales acapararon el 75,1 por ciento del total, entre ellos Estados Unidos (el principal) con seis mil 36,9 millones.
Detrás está China tres mil 37,5 millones, Centroamérica dos mil 41,6, México mil 725,2 millones y la Eurozona mil 103,9 millones.
Un editorial del diario local Soy 502 señaló que el déficit comercial es un problema que el país no puede ignorar (las exportaciones generaron ocho mil 613,3 millones de dólares al mismo cierre de junio, con un crecimiento del 4,9 por ciento).
La nación necesita fortalecer sus ventas extrafronteras y buscar más ingresos, añadió. Pero no se trata solo de importar menos, sino de sacarle mejor provecho a lo que se trae, acotó.
Facilitar la compra de tecnología, maquinaria y materias primas ayuda a que las empresas produzcan mejor y sean más competitivas, amplió.
Al final, las importaciones no son sólo un número en la balanza comercial. Son parte fundamental de la economía y merecen más atención cuando se analiza cómo progresa Guatemala, puntualizó el texto.
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