De acuerdo con la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd) permanecen activas en el país 18 de estas conflagraciones: Tolima (10), Nariño (cinco), Cundinamarca (dos), Valle del Cauca (uno).
En el primero de esos territorios se contabilizan en cerca de 30 mil las hectáreas calcinadas y los municipios más afectados son Ortega, San Luis, Guamo, Coyaima y Chaparral.
Los fuegos arrasan cultivos de limón, maíz, aguacate, café, mango y plátano y también generan pérdidas de ganado, sobre todo vacuno.
Solo en Nariño se estima que unas tres mil hectáreas fueron consumidas por las llamas en localidades como Linares, Ancuya, El Tambo, San José de Albán y el sector de Huertas Tambillo en Cumbal.
Una de las emergencias más graves ocurrió en el cañón del Juanambú, donde el fuego amenazó diversos ecosistemas y cultivos locales.
En Cundinamarca, según un reporte del diario El Espectador, más de mil 790 hectáreas resultaron afectadas por los incendios.
Nilo, Ricaurte, Puerto Salgar, La Vega, San Francisco y Sibaté son los municipios con mayores daños, apuntó el rotativo.
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