En la apertura de los trabajos en este departamento capital, en un tramo que sirve como alternativa al paso hacia la ruta al Atlántico, el mandatario expresó que rescatan una de las obras de infraestructura más grandes e importantes de la nación e incluso de Centroamérica.
Junto a la ministra del sector, Norma Zea, funcionarios del Gobierno e invitados, el jefe de Estado subrayó que el conjunto del viaducto va a ser el mayor de su tipo en la región.
El banderazo a la maquinaria permitirá avanzar en una de las necesidades más grandes para la población chapina, que es la movilidad, remarcó el político de 67 años, con dos años y siete meses en el cargo.
Estamos además con un diseño innovador, de primera línea en términos de ingeniería de puentes, que asegura una proyección en el tiempo y un servicio de décadas de esta infraestructura, acotó Arévalo.
Una obra que prioriza las necesidades del pueblo y que lleva a nuestro territorio a la modernidad a través de lograr un mejor sistema de movilidad, aseveró.
Todo esto lo estamos haciendo con la certeza de que un Gobierno decente es uno eficiente, que cumple lo que promete, administra los recursos públicos con transparencia y responsabilidad, enfatizó.
Un gobierno decente trabaja con transparencia y rinde cuenta de sus decisiones, añadió, mientras ratificó que eso es precisamente lo que están haciendo, cumpliendo con los planes propuestos.
Estamos recuperando proyectos que se habían quedado detenidos, muchas veces abandonados, inclusive durante años, sumó el abanderado del partido Movimiento Semilla.
Llamó a tomar en cuenta que este es un proyecto de grandes dimensiones, son siete kilómetros de infraestructura, de los cuales 270 metros corresponden al puente y al resto a dos niveles en donde van a circular los vehículos.
Asimismo, detalló, este puente y el viaducto estarán construidos para tener en la pista inferior el paso del metro riel (otro proyecto que impulsa su administración).
Esto significa menos tiempo perdido en el tráfico, mejores conexiones, mayor seguridad y nuevas posibilidades para miles de guatemaltecos, describió el presidente.
Compartió que a partir de este miércoles el proyecto deja de llamarse Belice II para adoptar en su conjunto el de Viaducto Norte y el puente Ch’utb’al, del idioma maya Pocomam de esa zona, que significa lo que une.
Qué mejor nombre para esta obra –manifestó- que reconocer nuestra naturaleza multicultural, las raíces históricas y que representa exactamente el propósito en general de toda la infraestructura vial.
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