La idea busca mejorar el rendimiento medio del dispositivo, los problemas de audición y su calidad de vida.
De acuerdo con la revista International Journal of Pediatric Otorhinolaryngology, el momento de la intervención es el factor más determinante para obtener mejores resultados, ya que aumenta el porcentaje de palabras que el infante entiende correctamente en los test de audición a un volumen de conversación normal.
Todos los pacientes operados antes de cumplir el año -sin excepción-, tuvieron un seguimiento durante 10 años, y entendían bien las palabras una década después.
Los expertos advirtieron que cada año de demora en la cirugía se asoció a una pérdida de más de tres puntos porcentuales en la comprensión del habla a los 10 años.
«Operar dentro del primer año de vida no solo consigue mejores resultados, sino que éstos sean más homogéneos y predecibles. Eso nos permite acompañar a las familias con expectativas mucho más fiables», destaca el artículo.
Los resultados muestran también que haber usado audífono antes de la cirugía mejora la comprensión del habla, aunque el beneficio tarda en notarse.
El equipo de investigación puntualizó que los electrodos que se colocan junto al nervio auditivo dan mejores resultados en los primeros años.
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