El sepelio había partido de Barrio Sur y Palermo, donde se formó con las comparsas de la zona. Allí le despidió el presidente Yamadú Orsi.
Los tambores, palmadas en clave de candombe y los cánticos de su música acompañaron el cortejo y se repitieron en la necrópolis donde compatriotas y argentinos, le rindieron homenaje.
“Gracias Rubén, “Sos inmortal” fueron de las expresiones que se escucharon en su despedida, que fue multitudinaria la víspera en Salón de los Pasos Perdidos del Palacio Legislativo en jornada de duelo nacional decretado por el gobierno.
Por allí pasaron miles de sus compatriotas y de otros países y en el solemne escenario se bailó y cantó al ritmo de su canción “Muriendo de plena” en la que anticipó que no quería “ni llanto ni lágrima”.
El Negro Rada murió el 26 de agosto a los 83 años por complicaciones de una neumonía bilateral.
Durante más de seis décadas hilvanó una trascendental obra musical, marcada sobre todo por la fusión de manera revolucionaria del candombe con el rock, el jazz, el funk, la murga y el pop.
Representa la identidad del uruguayo, dijo el presidente Orsi, y su tema “Mi país” se reconoce como una especie de segundo himno nacional que sus compatriotas entonan en las buenas o las malas.
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