Durante 35 días, hasta el 1 de octubre, los aspirantes dispondrán de espacios diarios para presentar sus propuestas y buscar el voto de los electores, informó la Agencia Brasil.
En radio, los bloques de propaganda serán transmitidos a las 07:00 y 12:00, mientras que en televisión se emitirán a las 13:00 y 20:30, hora local.
Los martes, jueves y sábados corresponderán a los candidatos a la Presidencia y a la Cámara de Diputados, mientras que los lunes, miércoles y viernes estarán destinados a los postulantes a gobernador, senador y diputado estatal o distrital.
Además de los bloques fijos, las campañas tendrán derecho a inserciones distribuidas diariamente durante la programación de las emisoras.
La propaganda presidencial comenzará mañana, sábado 29, y tendrá como principal beneficiario al presidente Luiz Inácio Lula da Silva, candidato del Partido de los Trabajadores (PT) a la reelección, cuya coalición dispondrá de cinco minutos y 31 segundos diarios.
La alianza Brasil Pronto para Más (Brasil Listo para Más), que apoya al mandatario, está integrada por el Partido Socialista Brasileño, el Partido Democrático Laborista, la Federación Brasil de la Esperanza (PT, Partido Comunista de Brasil y Partido Verde) y la Federación PSOL/Red.
El Partido Liberal (PL), del candidato Flávio Bolsonaro, contará con cuatro minutos y 20 segundos diarios; mientras que la campaña de Ronaldo Caiado, del Partido Social Democrático, tendrá dos minutos y dos segundos; y el candidato Augusto Cury, del Avante, dispondrá de 35 segundos.
Los demás candidatos presidenciales no tendrán acceso a los bloques de propaganda gratuita debido a que sus organizaciones no cumplen las cláusulas de desempeño establecidas por la legislación electoral.
El tiempo asignado se calcula fundamentalmente según la representación de las fuerzas políticas en la Cámara de Diputados: la coalición de Lula reúne a 127 diputados, mientras el PL de Flávio Bolsonaro, que compite sin alianzas, cuenta con 98.
La propaganda electoral constituye uno de los principales instrumentos de las campañas para ampliar el alcance entre los electores y adquiere especial relevancia en la disputa presidencial, marcada por la polarización entre Lula y sectores de la derecha brasileña.
En caso de que ningún candidato presidencial o a gobernador alcance más del 50 por ciento de los votos válidos en la primera vuelta del 4 de octubre, se celebrará una segunda vuelta el 25 de octubre.
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