Coquard encontró en la misma línea de meta el último golpe de riñón para superar al danés Mads Pedersen, del Lidl-Trek, y al belga Jordi Meeus, del Red Bull-BORA-hansgrohe, en un final tan apretado como accidentado.
El francés, vencedor con tiempo de 3:47:06 horas, dio a Cofidis un triunfo que adquiere especial valor después de una jornada en la que el ciclismo perdió de golpe a su principal favorito.
Pogacar, esloveno del UAE Team Emirates-XRG, se fue al suelo cuando restaban poco más de 30 kilómetros para Xeraco y, tras permanecer tendido mientras era atendido por sus compañeros y los servicios médicos, abandonó la carrera en una ambulancia.
La caída transformó por completo el paisaje de la clasificación general, pues Pogacar había comenzado el día con 3:50 minutos de ventaja sobre el español Enric Mas, del Movistar Team, y 4:50 sobre el también esloveno Primoz Roglic, del Red Bull-BORA-hansgrohe.
Mas aprovechó el inesperado giro del guion y se enfundó el maillot rojo como nuevo líder de LaVuelta, con un minuto de ventaja en la general y 1:11 sobre el austríaco Felix Gall, del Decathlon AG2R La Mondiale.
Antes del desenlace, el asturiano Sinuhé Fernández, del Burgos-Burpellet-BH, había escrito otra de las páginas de una etapa desbordada, al marcharse desde los primeros kilómetros y permanecer cerca de 120 kilómetros en solitario.
Fernández llegó a disfrutar de más de cinco minutos de renta, pero el pelotón fue limando su escapada hasta neutralizarlo a 38 kilómetros de la llegada, poco antes del esprint intermedio de Simat de la Valldigna.
El belga Wout van Aert, del Visma-Lease a Bike, pasó primero por ese punto y coronó también en cabeza el puerto de Barx, única dificultad montañosa del recorrido, antes de que el español Xabier Mikel Azparren, del Pinarello-Q36.5, lanzara a 25 kilómetros de meta otra ofensiva destinada a prolongar el suspense.
Azparren resistió hasta los últimos compases, pero el pelotón terminó por engullirlo poco después de la pancarta de los dos kilómetros, cuando las lanzas quedaron preparadas para el esperado duelo de los velocistas.
Pedersen abrió el acelerador en el momento decisivo, pero Coquard encontró el espacio y el último aliento para imponerse por centímetros en Xeraco, mientras LaVuelta cerraba una jornada de contrastes con los brazos del francés en alto y la carrera huérfana de su gran favorito.
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