La entidad especializada explicó que el flujo de lodo, agua y escombros volcánicos comenzó alrededor de las 13:20 (hora local), sin que el fenómeno esté relacionado con un aumento de la actividad interna.
La institución apuntó que las precipitaciones intensas pueden remover los sedimentos acumulados en las zonas altas del volcán y generar estos flujos, que descienden por las quebradas y pueden llegar a los ríos cercanos.
Ante esa situación, recomendaron a la población mantenerse alejada de los cauces de las quebradas y ríos que nacen en el volcán, especialmente durante episodios de lluvias fuertes.
El volcán presentó además varias emisiones de gases y ceniza, cuyas columnas alcanzaron entre 500 y 700 metros sobre el nivel del cráter y se desplazaron hacia el oeste y suroeste.
Debido a la nubosidad predominante, la observación directa del volcán permaneció limitada, sin embargo, las cámaras de vigilancia permitieron detectar durante la noche y la madrugada incandescencia en el cráter y descenso de material hasta unos mil metros por debajo de este.
El Instituto Geofísico mantiene vigilancia permanente sobre el Reventador, volcán que se encuentra en el cantón El Chaco, entre las provincias amazónicas de Napo y Sucumbíos, al noreste de Ecuador.
Su actual proceso eruptivo comenzó el 3 de noviembre de 2002.
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