En un mensaje grabado, el titular de la ONU recordó que hace 10 años los líderes mundiales se comprometieron a limitar el aumento de la temperatura a 1,5 grados Celsius, el umbral que, según los científicos, es crucial para evitar la peor devastación.
Guterres expresó su preocupación por el incumplimiento de esa promesa y afirmó que «el calor abrasador, los incendios forestales y las inundaciones mortales son una advertencia de lo que nos espera».
Cada fracción de grado costará vidas, destruirá medios de subsistencia, agravará la desigualdad y acercará a los ecosistemas a un daño irreversible, señaló.
No obstante, aseguró que aún se puede minimizar y acortar el sobrecalentamiento global y acelerar la eliminación gradual de los combustibles fósiles y la revolución de las energías renovables.
Guterres instó a reducir drásticamente la contaminación por metano, proteger la tierra, los bosques y los océanos.
Para ello, consideró fundamental impulsar planes nacionales efectivos que incluyan un mayor financiamiento a las acciones contra el cambio climático y medidas que contemplen la atención a quienes sufren las consecuencias del mismo.
La ciencia es clara. Las soluciones están a nuestro alcance y el mundo nunca estuvo mejor preparado para implementarlas. Ahora es el momento de aumentar la ambición y acelerar la acción. La lucha por limitar el calentamiento global es la lucha por la humanidad, concluyó.
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