En un mensaje por el aniversario 30 del Fondo de la ONU contra ese fenómeno, Guterres expresó su preocupación por las secuelas físicas y psicológicas del mismo, así como sus efectos en la sociedad y en el incremento de la desigualdad.
Ante tal escenario, manifestó la necesidad de poner fin a las agresiones contra las féminas, lo cual consideró esencial para preservar los derechos humanos e impulsar el desarrollo sostenible.
En 1996, la Asamblea General creó el Fondo Fiduciario para Eliminar la Violencia contra las Mujeres. Como parte de esa iniciativa, se invirtieron 250 millones de dólares en más de 700 proyectos en 140 países, señaló.
Asimismo, resaltó las acciones que permiten aprobar leyes sólidas y ofrecer a las víctimas lugares a los que acudir.
Por otra parte, recordó que los conflictos, el cambio climático y las nuevas tecnologías ponen a las mujeres y niñas ante mayores riesgos y denunció los constantes intentos de vulnerar sus derechos.
mem/gas













