«Los alemanes tienen aquí sedes del Instituto Goethe: en Moscú, en San Petersburgo y en Ekaterimburgo. Por supuesto, se cerrarán después de que echaran nuestro centro cultural de Alemania. De lo contrario, no nos respetaríamos a nosotros mismos», afirmó el titular al intervenir en el Foro Económico Oriental (EEF, por sus siglas en inglés).
Lavrov observó que «Alemania vuelve a intentar avasallar a todos los demás y aplastar cualquier atisbo de relaciones normales con Rusia que algunos países de la Unión europea (UE), son pocos, pero los hay, todavía mantienen».
La víspera, el embajador ruso en Berlín, Serguéi Necháev, informó que las autoridades alemanas anunciaron el cierre del consulado general de Rusia en Bonn y de la Casa Rusa en Berlín, bajo el pretexto de implicación de Rusia en el reciente incidente con un dron en la ciudad de Leipzig.
El pasado 5 de agosto, la policía de Leipzig comunicó que los trabajadores del Aeropuerto de Leipzig/Halle habían hallado un dron con explosivos en la zona de los aviones de carga.
Según varios medios, fue localizado cerca de un avión ucraniano Antonov cargado con municiones. Más tarde, se reportó el hallazgo de otros dos drones y explosivos sospechosos cerca del aeropuerto.
Varios políticos alemanes señalaron a Rusia como responsable del incidente, aunque la embajada tachó lo sucedido de una provocación. Por su parte, el Servicio de Inteligencia Exterior de Rusia denunció que las acusaciones responden a un guion ya utilizado en repetidas ocasiones en favor de Ucrania.
El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, también rechazó todas las acusaciones de Alemania contra Rusia y subrayó que Berlín no ha presentado ninguna prueba que demuestre la implicación de Moscú.
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