La portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores Mao Ning afirmó que esa isla es parte inalienable del territorio chino, lo cual, según señaló, constituye un hecho histórico y jurídico que no puede modificarse.
Mao recordó que la Declaración de El Cairo de 1943, emitida por China, Estados Unidos y Reino Unido, estableció que Taiwan, entonces ocupado por Japón, debía ser devuelto a Beijing.
La portavoz agregó que la Proclamación de Potsdam de 1945 reafirmó que debían cumplirse las condiciones de la Declaración de El Cairo.
Según Mao, estos documentos tienen efectos jurídicos internacionales y confirman la soberanía de China sobre Taiwan.
La funcionaria sostuvo que la resolución 2758 de la Asamblea General de la ONU confirmó ese principio y reconoció al Gobierno de la República Popular China como único representante legítimo ante Naciones Unidas.
Mao afirmó que la resolución resolvió en los planos político, jurídico y procesal la cuestión de la representación de toda China, incluido Taiwan, ante la ONU y dejó establecido que existe un solo escaño correspondiente a China.
La portavoz rechazó así la afirmación de Lai de que la resolución 2758 solo resolvió la representación de la República Popular China en Naciones Unidas y no tiene relación con Taiwan.
Mao señaló que las autoridades de Taiwan distorsionan deliberadamente la resolución y afirmó que esa posición no puede modificar, según Beijing, el hecho histórico y jurídico de que ambos lados del estrecho pertenecen a una sola China.
La resolución 2758 fue adoptada por la Asamblea General de la ONU el 25 de octubre de 1971 y decidió restaurar los derechos de la República Popular China en Naciones Unidas y reconocer a sus representantes como los únicos legítimos ante la organización.
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