Tras la ocurrencia de este evento, con corte al 8 de septiembre último, la Red Sismológica Nacional identificó alrededor de 300 réplicas, así como la generación de un enjambre sísmico en Chocó, que registra ya más de mil 200 movimientos con profundidades menores a 70 kilómetros, detalló la fuente.
Previamente, el organismo informó que el terremoto de 7,4 grados en la escala de Richter liberó una enorme cantidad de energía, equivalente a entre 125 y 130 bombas atómicas del tipo usado contra Hiroshima.
Refirió además que el evento generó una ruptura de aproximadamente 120 kilómetros dentro de la placa de Nazca, que subduce bajo la placa Sudamericana.
Conforme pasan los días, las autoridades de Colombia actualizan el número de damnificados por el temblor que, de acuerdo con la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, ascienden ya a 778 mil 279 personas.
El sismo dejó un saldo de 331 fallecidos, cinco mil heridos y 111 desaparecidos, según la misma fuente.
Antes del 10 de agosto último, solo dos terremotos fueron más intensos en Colombia.
El 31 de enero de 1906 se produjo uno de 8,8 grados con epicentro en la Costa Pacífica. El evento generó un tsunami y es uno de los 10 de mayor magnitud registrados en el mundo.
A este le siguió en intensidad el ocurrido frente a las costas de Nariño (Pacífico) el 12 de diciembre de 1979 de 8,1 grados.
Originó un violento tsunami que arrasó la costa, destruyó gran parte de la ciudad de Tumaco y dejó cientos de víctimas.
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