La cita, que concluirá mañana, debe definir el nivel del indicador, actualmente situado en 14 por ciento anual, después de una secuencia de reducciones iniciada en marzo pasado.
Reportes de prensa señalaron que expectativas apuntan a un recorte de 0,25 puntos porcentuales, que llevaría la Selic a 13,75 por ciento, en un contexto de desaceleración de la inflación y de la actividad económica.
De acuerdo con el Boletín Focus de esta semana, las instituciones financieras consultadas por el Banco Central redujeron de cinco a 4,9 por ciento su previsión para la inflación de 2026.
Tal proyección se encuentra todavía por encima del techo de la meta del Índice de Precios al Consumidor Amplio (IPCA), fijada en tres por ciento con un margen de tolerancia de 1,5 puntos porcentuales hacia arriba o hacia abajo.
El mercado también recortó su previsión de crecimiento de la economía brasileña este año, de 1,93 a 1,89 por ciento, y para el tipo de cambio, los analistas mantuvieron en 5,20 reales el valor del dólar.
Además, la expectativa de reducción de los intereses se fortaleció después de que el IPCA registrara una deflación de 0,32 por ciento en agosto, el resultado mensual más bajo en cuatro años.
La Selic constituye el principal instrumento del Banco Central para controlar la inflación, sirve de referencia para las demás tasas de interés de la economía, y su reducción tiende a abaratar el crédito y favorecer el consumo y las inversiones.
El Copom realiza sus reuniones cada 45 días en dos jornadas, y en la primera se analizan indicadores y perspectivas de las economías brasileña y mundial, y en la segunda los integrantes del comité evalúan los escenarios y deciden la tasa.
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