Bajo el lema de «Iniciativas globales del Consejo Científico de Expertos de la Asamblea Mundial de los Pueblos para el Desarrollo Humano», los participantes prestaron especial atención al desarrollo sostenible, la cooperación científica internacional, el desarrollo educativo, la regulación de las nuevas tecnologías y el desarrollo de mecanismos de gobernanza global.
El ex Primer Ministro y Presidente en funciones de la República de las Comoras, Madi Bolero, destacó la responsabilidad especial de la comunidad científica y de expertos en la búsqueda de soluciones prácticas a los desafíos globales.
Según él, los problemas ambientales, las nuevas amenazas para la salud, la desigualdad digital y otros desafíos no pueden abordarse únicamente con los esfuerzos de cada país.

El académico de la Academia de Ciencias de Cuba y vicesecretario general de la Asamblea Mundial de los Pueblos, Fidel Antonio Castro-Smirnov, se centró, por su parte, en el papel de la cooperación científica en la configuración de un mundo multipolar.
Señaló que la multipolaridad no debe limitarse a la redistribución de la influencia política y económica, sino que debe ir acompañada del desarrollo de mecanismos internacionales que garanticen el acceso al conocimiento y la tecnología.
Castro-Smirnov citó la experiencia de Cuba como ejemplo de cómo las inversiones en potencial científico y humano permiten la creación de soluciones tecnológicas autóctonas incluso en condiciones de gran dificultad. Se refirió específicamente a la cooperación internacional en medicina e investigación científica, haciendo hincapié en la importancia de la colaboración entre los países del Sur Global.
“No podemos permitir que la inteligencia artificial y las tecnologías genéticas se conviertan en propiedad exclusiva del laboratorio o la corporación que acceda a ellas primero”, afirmó el académico.
En su opinión, la regulación internacional de las nuevas tecnologías debería desarrollarse con la participación de una amplia gama de Estados y comunidades científicas, en lugar de limitarse a las interacciones de los países tecnológicamente más avanzados y las grandes empresas.
Como medidas prácticas, propuso la creación de una red de interacción entre universidades, academias e institutos públicos de investigación, un programa internacional de becas para jóvenes científicos y un sistema para evaluar públicamente los resultados de las iniciativas científicas internacionales con base en indicadores medibles.

En tanto, el presidente del Centro BRICS, Vicente Barrientos, quien cerró el debate, destacó la necesidad de transformar 17 iniciativas globales de marcos conceptuales en mecanismos internacionales funcionales.
ga/gfa













