Hasta la víspera, el primera base de Toronto Blue Jays bateaba para .262, con solamente nueve jonrones y 56 carreras impulsadas, por lo cual se acercó al director, John Schneider, quien le ayudó a mejorar en las últimas semanas.
A veces mentimos mucho, decimos que estamos bien cuando no lo estamos, le dije que necesitaba ayuda y hablamos durante unos 45 minutos en su oficina, explicó al sitio digital Sportsnet.
El inicialista de 27 años, que firmó un contrato de 14 campañas y 500 millones de dólares en abril de 2025, reconoció que habla con su familia todos los días, pero a veces necesita que otras personas le escuchen y le comprendan.
Después de eso, sentí alivio, porque necesitaba hablar con alguien que me escuchara, además de mi familia. Todo ha ido de maravilla desde entonces. Mi mente está despejada, agregó.
El aporte del quisqueyano será fundamental para que la novena canadiense logre incluirse en la postemporada, pues todavía tiene opciones matemáticas de colarse entre los comodines de la Liga Americana.
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