Los temblores, cuyas intensidades oscilan entre los tres y los 4,2 grados de magnitud en la escala de Richter y descritos como superficiales, fueron reportados como perceptibles por ciudadanos de la región.
Chaparral registra desde el pasado fin de semana más de 400 movimientos telúricos en lo que el SGC describe como un enjambre sísmico, y parte de los pobladores instalaron casas de campaña frente a sus viviendas por temor a permanecer en las edificaciones.
Solo durante la víspera se reportan cinco sentidos como fuertemente con magnitudes entre cuatro y cinco en esa zona del centro-oeste del país.
El alcalde de Chaparral, Hélver González, comentó a medios de prensa que debido a la situación que afecta al territorio se decretó en todo el municipio de Chaparral la alerta naranja, que se declara cuando el riesgo de un desastre puede incrementarse debido a una actividad sísmica inusual o constante.
Si bien el territorio chaparraluno es el más afectado, otras localidades aledañas como Cajamarca, Rioblanco, Ortega, Rovira y San Antonio, en Tolima, así como Buen Vista, Génova y Pijao, en Quidío, entregan reportes de perceptibilidad de los sismos.
ocs/ifs













