El turismo aporta en promedio el 39 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) y más del 11 por ciento del empleo total en el Caribe Oriental, pero su importancia económica coexiste con una informalidad persistente y déficits de trabajo decente, señaló la OIT en su portal de internet.
Una nueva investigación de la ese organismo señala que avanzar de manera conjunta en productividad, condiciones de trabajo y formalización puede contribuir a convertir el peso económico del sector en un desarrollo más sostenible e inclusivo.
El estudio La informalidad en el sector turístico del Caribe Oriental analiza a las naciones de Antigua y Barbuda, Barbados, Dominica, Granada y Santa Lucía.
Sus conclusiones muestran que la informalidad se sostiene en factores que se refuerzan mutuamente, entre ellos la baja productividad de varias micro, pequeñas y medianas empresas, el acceso limitado al financiamiento, entornos regulatorios fragmentados, persistentes desajustes de competencias, brechas en la protección social y una capacidad limitada para hacer cumplir la normativa laboral.
Acerca del informe, la directora regional de la OIT para América Latina y el Caribe, Ana Virginia Moreira, comentó que el desafío consiste en transformar el sector turismo en una verdadera plataforma para el trabajo decente, el desarrollo productivo y la inclusión social.
Por su parte, Joni Musabayana, director del equipo de Trabajo Decente y Oficina de la OIT para el Caribe, afirmó que avanzar en la formalización del turismo en el Caribe no es solo una prioridad del mercado de trabajo; sino que es un imperativo para el desarrollo.
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