Tal resultado representa un crecimiento de 2,7 por ciento con respecto a la cifra de 2024 y constituye el tercer año consecutivo de expansión de la producción lechera.
La cantidad de vacas destinadas al ordeño, precisó la fuente, descendió a 14,7 millones de animales, el nivel más bajo desde 1979, cuando se contabilizaron 14,9 millones.
El mencionado incremento estuvo acompañado por un ascenso de la productividad, que subió 5,6 por ciento durante 2025 y alcanzó un promedio récord de dos mil 498,7 litros por vaca.
Según el IBGE, entre los factores que contribuyeron a ese desempeño figuran condiciones climáticas favorables, inversiones en mejoramiento genético y un proceso de optimización y reorganización de la base productiva.
Señaló, además, una salida de productores, principalmente aquellos menos especializados o con menores recursos para invertir en mano de obra y tecnología.
El analista Octavio Costa de Oliveira explicó que los productores de mayor escala poseen mejores condiciones para realizar esas inversiones.
La región Sur encabezó el indicador de productividad, con un promedio de cuatro mil 300 litros por vaca, seguida por el Sudeste (dos mil 900) y el Centro-Oeste (dos mil).
En volumen producido, el Sur representó el 34 por ciento del total nacional, y detrás se situaron el Sudeste (33,5) y el Nordeste (18).
Minas Gerais se mantuvo como el principal estado productor, con 10 mil 100 millones de litros, y Paraná y Río Grande del Sul aportaron cuatro mil 800 millones y cuatro mil 200 millones, respectivamente.
Además, el valor de la producción lechera alcanzó 89 mil 500 millones de reales (17 mil 200 millones de dólares), un aumento nominal de 2,3 por ciento.
El precio promedio recibido por los productores fue de 2,44 reales por litro, prácticamente estable frente al valor de 2024. Reportes de prensa recordaron que Brasil ocupa el sexto lugar mundial entre los productores de leche y posee el tercer mayor rebaño de vacas destinadas al ordeño.
to/dsa













