De acuerdo con un reporte de este organismo de Naciones Unidas, en la provincia del este congoleño, particularmente en el territorio de Djugu, los más recientes enfrentamientos causaron la muerte de al menos 16 civiles y el desplazamiento de más de 13 mil personas, además de dificultar la ayuda.
“Al menos cinco organizaciones humanitarias han suspendido o reducido sus operaciones, lo que limita el acceso de la población a alimentos, atención sanitaria, servicios de nutrición, asistencia en efectivo y apoyo en materia de agua y saneamiento”, advirtió la OCHA. Añadió que unas 10 mil personas o más corren el riesgo de perder el acceso a asistencia urgente, en tanto otros 50 mil desplazados en el emplazamiento de Rhoe corren el riesgo de no recibir la ayuda que necesitan.
Según la OCHA, la escalada de violencia también obstaculiza la respuesta frente al ébola, al interrumpir la participación comunitaria y las actividades de vigilancia, además de retrasar el transporte de las muestras para los laboratorios.
El organismo reiteró la necesidad de contar con un acceso humanitario seguro, sostenido y sin trabas, así como de mantener el apoyo internacional a la respuesta contra el ébola y a las operaciones humanitarias vitales.
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