Mediante su perfil en la red social X, la fuerza del orden interior describió el trabajo realizado por sus uniformados, los del Ejército y el Ministerio Público en un sector montañoso del caserío Ixmucane, el cual incluyó arrancarlas e incinerarlas.
La cartera valoró la droga destruida en siete millones 571 mil 500 quetzales, el equivalente a poco más de 992 mil dólares.
Calificó de contundente el golpe económico al narcotráfico que opera en este país, lo que afectó directamente su capacidad de financiamiento y daño hacia la población.
El Ministerio de Gobernación (Mingob), cuyas unidades participan en estas acciones, afirmó antes que seguirán en diferentes puntos de la nación, especialmente en Petén, donde históricamente se identificaron áreas utilizadas para el cultivo de estupefacientes.
Las fuerzas antinarcóticas insistieron en que la detección y erradicación de plantaciones es una de las estrategias clave para debilitar las finanzas de organizaciones dedicadas a la producción y distribución de drogas.
Petén, al ser el departamento más grande de este territorio centroamericano y compartir una frontera extensa y porosa con México, devino punto crítico para el narcotráfico.
Estas plantas, explicaron analistas, no son para consumo local, sino destinadas a cruzarlas ya procesadas y, eventualmente, llevar los derivados a Estados Unidos.
En informes de fines de septiembre pasado el Mingob reflejaba la destrucción desde enero de 6,5 millones de arbustos de coca y 3,5 millones de plantas de marihuana.
Destacaba que las operaciones contra cultivos ilícitos se desarrollan principalmente en áreas rurales y de difícil acceso.
Guatemala erradicó en 2025 más de 2,6 millones de plantas de marihuana, cuatro mil 582 de amapola y más de cuatro millones de arbustos de hoja de coca.
to/znc





