La decisión tiene como objetivo facilitar las inspecciones de seguridad en las instalaciones escolares y verificar las condiciones de la infraestructura antes del regreso de estudiantes, docentes y personal administrativo a las aulas.
De acuerdo con balances preliminares divulgados por las autoridades, unos 419 planteles, de un universo superior a tres mil en todo el país, sufrieron algún tipo de afectación, mientras continúan las evaluaciones para determinar la magnitud de los daños y las reparaciones necesarias.
Las autoridades educativas deberán informar sobre los resultados de las inspecciones y las condiciones para reanudar las actividades académicas, en función de la seguridad de cada centro.
El terremoto también ocasionó daños en viviendas, carreteras y otras infraestructuras, principalmente en las provincias centrales de Herrera, Los Santos y Veraguas, cercanas al epicentro.
Según los datos oficiales, las evaluaciones realizadas en 426 residencias detectaron afectaciones de diversa magnitud, desde leves hasta totales. En esos inmuebles habitan unas dos mil 130 personas, precisaron las autoridades.
Ante esta situación, el Gobierno panameño declaró el estado de emergencia para facilitar la movilización de recursos y atender las necesidades más apremiantes de la población afectada.
Durante una conferencia de prensa posterior a un consejo de ministros extraordinario, el titular de la Presidencia, Juan Carlos Orillac, anunció la medida, mientras el titular de Economía y Finanzas, Felipe Chapman, aseguró que el país dispone de recursos para enfrentar los daños ocasionados por el movimiento telúrico.
Chapman señaló que, en caso de ser necesario recurrir a financiamiento externo, se priorizarían préstamos en condiciones favorables.
Asimismo, agradeció las ofertas de apoyo de organismos multilaterales, entre ellos el Banco Interamericano de Desarrollo, CAF-Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Centroamericano de Integración Económica, además de Estados Unidos.
Por su parte, el ministro de Obras Públicas, José Luis Andrade, informó que se trabaja en la rehabilitación de las vías afectadas, incluida la carretera hacia Tonosí, con el propósito de restablecer inicialmente el tránsito de vehículos livianos.
El terremoto ocurrió el viernes a las 12:56, hora local, y tuvo su epicentro en las proximidades de Tonosí, en el sur del país.
El Servicio Geológico de Estados Unidos estimó su magnitud en 7,7, con una profundidad de 10 kilómetros, mientras que el Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá registró una magnitud de 7,5.
Las autoridades mantienen las evaluaciones de daños y las labores de respuesta, luego de más de 400 réplicas de diversa magnitud, mientras la suspensión de las clases busca garantizar que el retorno a los centros educativos se produzca cuando existan condiciones adecuadas de seguridad.
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