El volumen, titulado Takahata Isao y Hotaru no haka: Desentrañando el ‘guión fantasma’ y los ‘siete cuadernos de ideas’, fue publicado por la editorial Shinchōsha y en 244 páginas reconstruye la relación del realizador con la cinta y los pormenores de su producción.
La obra literaria, presentada como homenaje a quien se considera el gran maestro del anime, junto a Miyazaki Hayao, también indaga en el método de Takahata, quien no dibujaba y construía sus relatos con lógica y notas en cuadernos.
De acuerdo con el sitio Nippon, especializado en noticias sobre la nación asiática, Terakoshi fue la única directora de televisión autorizada por Takahata para realizar un reportaje durante la elaboración de El cuento de la princesa Kaguya.
El realizador defendía el anime como el medio más adecuado para mostrar la devastación de la guerra y exigía un realismo extremo para evitar que la animación resultara falsa.
En 2019, tras la muerte del director, apareció en su garaje un cuaderno con notas tomadas durante la preparación de La tumba de las luciérnagas, comentó Nippon.
Takahata Isao, también productor y guionista, participó en la pieza cinematográfica Las aventuras de Horus, príncipe del sol y luego trabajó en series como Heidi y Marco.
Fue productor de Nausicaä del Valle del Viento, de Miyazaki, con quien fundó en 1985 Ghibli Studio, junto al actual presidente de la compañía, Suzuki Toshio.
La tumba de las luciérnagas se basa en la novela corta del escritor Nosaka Akiyuki (1930-2015), ambientada en Kobe bajo los bombardeos estadounidenses al final de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945); narra la suerte de los niños Seita y su hermana Setsuko, quienes quedan huérfanos y deben sobrevivir solos en la devastación.
Según testimonios del libro, la película se estrenó sin estar completamente terminada y algunas escenas, como las de Seita golpeado o quemando la caja de su hermana, aparecieron como líneas sobre fondo blanco antes de ser coloreadas.
Takahata no consideraba su obra un filme contra la guerra, recuerda la autora, citada por el medio Nippon.
El director, que a los nueve años sobrevivió a los bombardeos de Okayama, sostenía que los jóvenes actuales podrían identificarse con la actitud de Seita ante la vida.
La autora del volumen concluye que todas las respuestas son válidas porque el propio Takahata no mantuvo siempre la misma interpretación.
mem/vnl





