Los comercios ofrecen ese tipo de dispositivos para afrontar posibles apagones en el sector residencial, donde ya han ocurrido cortes imprevistos.
Aunque por ahora los precios se mantienen estables, es probable que suban si la demanda sigue en aumento, como ocurrió durante los apagones de hace dos años, cuando algunos equipos duplicaron su valor.
Lo más demandado son baterías portátiles y cables que permiten alimentar los módems de internet, además de focos recargables que facilitan la iluminación durante la falta del servicio eléctrico.
Este sábado, alrededor de ocho mil 900 empresas de alto y mediano voltaje que estuvieron obligadas a desconectarse durante tres días retomaron sus actividades, según información difundida por cámaras industriales de Guayaquil, Tungurahua y Cotopaxi.
Sin embargo, la próxima semana se retomará ese esquema de desconexiones, con el cual el Ejecutivo busca disminuir la demanda para preservar los embalses que abastecen las hidroeléctricas.
Dirigentes de gremios empresariales, por su parte, afirmaron que esa medida tiene un impacto en la producción.
El Ministerio de Ambiente y Energía informó que realizaron este fin de semana trabajos de mantenimiento programados en sistemas de transmisión y distribución de 15 provincias.
El presidente Daniel Noboa, quien a inicios de octubre aseguró que no habría apagones para los hogares, señaló que esos trabajos buscan preparar la red para los meses más difíciles del fenómeno de El Niño.
Asimismo, Noboa anunció la reanudación de la compra de electricidad a Colombia, pero especialistas advierten que la cantidad de energía importada del país vecino no resuelve la cantidad de megavatios necesarios para cubrir la falta de generación hidroeléctrica.
El nivel del embalse Mazar, uno de los más importantes del país, que abastece el complejo hidroeléctrico Paute Integral, se encontraba el sábado apenas ocho metros por encima de lo necesario para operar.
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