Por: Mario Muñoz Lozano
Corresponsal Jefe en Italia
El anuncio, realizado este domingo durante la Asamblea Nacional del PD en Roma, sitúa el liderazgo entre los principales desafíos para construir una alianza capaz de enfrentarse a la centroderecha en el poder.
A la vez, marca un paso concreto en la definición de la estrategia opositora, aunque no supone todavía un acuerdo con las demás fuerzas que podrían integrar una coalición progresista.
“Estoy preparada para guiar a esta comunidad como candidata a la presidencia del Consejo, con o sin primarias”, afirmó Schlein, quien obtuvo el respaldo de la mayoría de la asamblea para ser la única aspirante del PD en una eventual consulta interna, según medios de prensa italianos.
La dirigente defendió, al mismo tiempo, la necesidad de elaborar un programa común y ampliar la alianza a otras fuerzas políticas, indicó el periódico La Stampa.
Su declaración busca dar mayor claridad a la estrategia del PD, pero deja pendiente la negociación con Giuseppe Conte, presidente del Movimiento Cinco Estrellas (M5S), quien sostiene que el candidato de toda la coalición debe elegirse mediante primarias.
El desacuerdo plantea una cuestión central: si el peso electoral del PD, principal fuerza de la oposición en los sondeos citados por la prensa nacional, debe traducirse directamente en el liderazgo de la alianza o si este debe someterse a una competencia abierta entre sus integrantes.
Para Piero Ignazi, profesor de política comparada de la Universidad de Bolonia, las primarias podrían agravar las tensiones internas si se convierten en una confrontación entre dirigentes en lugar de contribuir a la unidad, reportó la agencia Reuters.
Asimismo, señaló que las diferencias entre Schlein y Conte incluyen el apoyo militar a Ucrania y la política de defensa europea.
El debate tampoco se limita a esas dos figuras. Sectores de la centroizquierda y algunos alcaldes han expresado reservas sobre las primarias y defendido la posibilidad de buscar un candidato de consenso.
Al respecto, el diario Il Foglio informó en septiembre tales posiciones reflejan el temor a que una competición por el liderazgo termine debilitando la cooperación entre los partidos.
En el plano electoral, la reforma de la ley de comicios aprobada por la Cámara de Diputados el 8 de octubre añade presión para resolver las diferencias.
El nuevo sistema establece un premio de mayoría de 70 escaños en la Cámara y 35 en el Senado para la coalición más votada que supere el umbral del 42 por ciento, con límites máximos para evitar una mayoría excesiva.
La normativa exige, además, que las coaliciones indiquen previamente su candidato a la presidencia del Consejo de Ministros. Aunque esa designación no sustituye la prerrogativa constitucional del presidente de la República de nombrar al jefe del Gobierno, obliga a los partidos a definir antes de los comicios una posición común.
El antecedente de las elecciones de 2022 sigue presente en los cálculos de la oposición. Entonces, la falta de una alianza unificada entre las principales fuerzas contrarias a la centroderecha contribuyó a que la coalición encabezada por Giorgia Meloni, obtuviera ventajas en la distribución de escaños.
La posibilidad de evitar una repetición de ese escenario dependerá de acuerdos sobre las candidaturas, la política económica y social, el empleo, los salarios, los servicios públicos, la inmigración y las relaciones internacionales.
Sin duda, la distancia entre el PD y el M5S en esos asuntos, junto con las diferencias sobre el liderazgo, condiciona las negociaciones.
Por su parte, Hermanos de Italia, la Liga y Forza Italia mantienen una estructura de coalición vinculada al actual Gobierno, aunque también deben afrontar las tensiones propias de sus respectivas agendas y las repercusiones económicas de la gestión gubernamental.
El anuncio de Schlein modifica, por tanto, el punto de partida de las conversaciones opositoras: ya no se trata solo de debatir si el PD presentará a su secretaria general, sino de determinar si las demás fuerzas aceptarán esa candidatura o insistirán en un mecanismo común de selección.
Con las elecciones previstas para 2027, las encuestas disponibles constituyen solo una fotografía provisional de las preferencias ciudadanas.
La capacidad de la centroizquierda para articular un liderazgo reconocido por sus aliados, acordar prioridades programáticas y ampliar su base electoral será uno de los factores que marcarán la evolución de la competencia política italiana en los próximos meses.
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