En declaraciones a la televisión estatal, el funcionario sostuvo que Teherán está preparado para afrontar distintos escenarios y aseguró que Estados Unidos enfrentaría consecuencias graves si se reanudan las hostilidades.
Mohebi señaló que Irán no ha empleado determinados tipos de armamento que requieren condiciones específicas y advirtió sobre una posible crisis energética de alcance mundial.
Asimismo, afirmó que, si la región deja de ser segura para Irán, ningún lugar permanecerá a salvo, y añadió que su país recurriría al factor sorpresa ante una nueva escalada del conflicto.
El 28 de febrero, Estados Unidos e Israel iniciaron una agresión militar contra Irán, que, según la información proporcionada, causaron miles de muertes. Teherán respondió con ataques contra territorio israelí y contra instalaciones que identificó como objetivos militares estadounidenses en varios países árabes.
El 18 de junio, Washington y Teherán firmaron un memorando de entendimiento e iniciaron negociaciones que posteriormente fracasaron por desacuerdos relacionados con la libertad de navegación y la seguridad en el estrecho de Ormuz, una vía estratégica para el transporte internacional de hidrocarburos y mercancías.
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