Bajo el tema “Caminos hacia la paz en África: soberanía económica y transformación geopolítica”, la cita prevista del 23 al 25 de octubre también abordará el papel en evolución del continente en un orden global cambiante.
El primer ministro etíope, Abiy Ahmed, dio la bienvenida a varios líderes africanos antes de la apertura del foro y sostuvo conversaciones bilaterales sobre el fortalecimiento de la cooperación y el avance de asuntos de interés compartido.
Ahmed recibió al presidente de Mozambique, Daniel Chapo, y abordaron temas relacionados con la colaboración y el avance de asuntos de interés compartido.
También se reunió con el vicepresidente de Kenya, Kithure Kindiki, en una breve reunión bilateral para discutir asuntos comunes.
La víspera, el asesor del primer ministro de Asuntos de África Oriental, Getachew Reda, enfatizó la posición geopolítica fundamental de Etiopía al señalar que cualquier desarrollo político, económico y de seguridad en el país tiene graves implicaciones para la región en general.
Así lo expresó Reda durante el Diálogo Especial de Enviados Especiales del Foro, centrado en los apremiantes desafíos de seguridad regional en el Cuerno de África y la región del Mar Rojo.
“Etiopía es demasiado importante, y cualquier acontecimiento que ocurra en Etiopía tendrá serias ramificaciones política, económica y en términos de seguridad para el resto de la región”, aseveró.
Al destacar el estatus de la nación como un país de más de 130 millones de personas con una de las economías de más rápido crecimiento del mundo, precisó que Addis Abeba sirve no solo como una potencia económica, sino también como un contribuyente crítico a la paz y la seguridad internacionales.
Enfatizó que, como vecino de algunas de las áreas más volátiles de la región, la responsabilidad de Etiopía de mantener la estabilidad se vuelve aún más vital.
Sobre la dinámica de la seguridad interna, subrayó el compromiso del Gobierno etíope de resolver los conflictos a través del diálogo pacífico y los marcos multilaterales.
Sin embargo, advirtió que los esfuerzos internos para lograr la paz se enfrentan a graves obstáculos externos, lo que apunta a la interferencia de los agentes regionales.
Mencionó a Eritrea como uno de los actores de mostrar un “comportamiento recalcitrante” y continuar “fomentando la crisis” en la región.
En tal sentido, instó a la comunidad internacional a adoptar un enfoque holístico que distinga entre las iniciativas de paz interna y la necesidad de hacer frente a las fuerzas externas que alimentan la inestabilidad en todo el Cuerno, incluso en el vecino Sudán y Somalia.
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