Rybakina, vigente monarca de la competición, dispuso en sets corridos de la rusa Diana Shnaider con tanteadores de 6-3 y 7-5 para certificar su avance a la gran final en la que defenderá su título ahora como número uno de la WTA.
En la otra semifinal de la lid, la canadiense Leylah Fernández superó igualmente en sets corridos a Marie Bouzkova con parciales de 6-3 y 7-5 para citarse con Rybakina en la discusión del primer puesto.
La final del WTA 500 de Ningbo representa una oportunidad inmejorable para Rybakina de reafirmarse como la mejor tenista del orbe en la actualidad, a la vez que para la canadiense supone el cerrar su periplo por Asia con broche de oro luego de coronarse en Singapur.
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