Las condiciones meteorológicas, con lluvias en la tarde debido al ingreso de humedad por ambos litorales, aumentan la posibilidad de crecidas repentinas e inestabilidad del terreno, subrayó la entidad científica en un boletín.
La saturación del suelo igual o superior al 90 por ciento en la capa reduce la capacidad para absorber el agua, lo que incrementa las corrientes hacia ríos, quebradas y zanjones, acotó.
La alta humedad –agregó el Insivumeh- puede favorecer la ocurrencia de deslizamientos, por lo que recomendó dar seguimiento a los pronósticos y alertas vigentes.
Detalló que Morales, en el departamento de Izabal, presenta una saturación igual o mayor al 90 por ciento en la capa superior del suelo, que comprende hasta los 30 centímetros de profundidad.
Para la capa inferior, que va desde los 30 centímetros hasta uno y tres metros, incluyó a Cobán, Lanquín, San Pedro Carchá, Senahú y San Cristóbal, de Alta Verapaz.
Además, San Mateo Ixtatán, de Huehuetenango; Puerto Barrios y Livinstong, así como Chajul y Chicamán, en Quiché.
La Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres recomendó a la población, por su parte, mantenerse informada mediante sus cuentas oficiales, evitar permanecer cerca de ríos crecidos y prestar atención a señales de inestabilidad del terreno.
Después de una sequía notable a causa del fenómeno El Niño, las lluvias desde hace alrededor de un mes, según analistas, constituyen un peligro debido a una combinación de factores físicos, hidrológicos y de vulnerabilidad territorial.
oda/znc





