El ministro de Energía y Minas, Salvador Mansell, en declaraciones a Informe Pastrán, destacó la incorporación de sistemas de almacenamiento con baterías de litio para fortalecer la estabilidad del sistema eléctrico frente a las variaciones climáticas y garantizar la continuidad del suministro.
Mansell explicó que la demanda nacional experimentó cambios estructurales, pues dejó de concentrarse principalmente en las horas nocturnas y se mantiene elevada durante el día, con picos superiores a los 800 megavatios (MW), impulsada por el crecimiento de las viviendas, los negocios, la agroindustria y el uso de equipos de climatización.
Ante ese escenario, la diversificación de la matriz energética, que incluye fuentes solares, eólicas, hidroeléctricas, geotérmicas y de biomasa, además de generación térmica de respaldo, permite atender las necesidades del país, incluso en condiciones climáticas atípicas, señaló.
El ministro precisó que Nicaragua dispone de los primeros 30 MW en baterías de litio, cuyos contenedores están en proceso de conexión a las subestaciones. La segunda fase, de 70 MW, se instalará entre 2027 y 2028, hasta alcanzar una capacidad total de 100 MW.
Según detalló, la primera etapa contempla una inversión superior a los 115 millones de dólares, mientras que la segunda prevé otros 80 millones de dólares en 2027.
Los sistemas de almacenamiento podrán activarse automáticamente ante variaciones en la generación eólica o solar, o cuando salga de operación alguna planta, y suministrar electricidad durante cinco horas, lo que permitirá disponer de tiempo para restablecer la generación.
Mansell subrayó que el país adelantó estas inversiones para reforzar su seguridad energética, mientras otras naciones de la región anunciaban medidas de emergencia ante situaciones de tensión en sus sistemas eléctricos.
La inversión acumulada en el sector alcanza los cinco mil 200 millones de dólares. Entre 2025 y 2026 se incorporaron o están en ejecución más de 220 MW de nueva capacidad, con inversiones cercanas a los 283 millones de dólares.
Para 2027, el país proyecta añadir otros 179 MW, mediante inversiones estimadas en 220 millones de dólares.
Asimismo, el ministro resaltó la ampliación de la infraestructura de transmisión eléctrica, cuya extensión pasó de poco más de mil kilómetros a unos tres mil 800, junto con el crecimiento de la red de subestaciones y el refuerzo del suministro en territorios del Caribe y zonas de expansión agroindustrial.
De acuerdo con Mansell, entre 1990 y 2006 la cobertura eléctrica nacional aumentó apenas ocho puntos porcentuales, mientras que desde 2007 el crecimiento acumulado se aproxima a los 40 puntos, en correspondencia con la expansión de las redes y las inversiones en generación.
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