Mientras los indicadores oficiales reflejan expansiones de 8,2 por ciento en la construcción y 7,8 por ciento en los servicios financieros, entre las preocupaciones de numerosos hogares figuran el costo de los alimentos, las tarifas eléctricas, alquileres, los medicamentos y la insuficiencia de los salarios para cubrir los gastos hasta el final del mes.
Los datos fueron presentados por el gobernador del Banco Central de la República Dominicana (BCRD), Héctor Valdez Albizu, durante un acto por el aniversario 79 de esa institución.
Entre las actividades con mejor desempeño también sobresalieron los hoteles, bares y restaurantes, con un incremento de 5,6 por ciento, y la explotación de minas y canteras, que avanzó 5,2 por ciento.
En contraste, la manufactura local creció 3,4 por ciento y las zonas francas, 2,8 por ciento, ambas por debajo del ritmo general de la economía.
El gobernador informó que los ingresos por turismo alcanzaron los nueve mil 700 millones de dólares hasta septiembre, mientras las exportaciones sumaron 13 mil 200 millones de dólares y la inversión extranjera directa se situó en torno a los cuatro mil 500 millones.
En el mercado laboral, la población ocupada llegó a cinco millones 271 mil cinco personas en el segundo trimestre, según los datos divulgados.
Sin embargo, analistas coinciden en que el aumento de la ocupación no necesariamente resuelve las dificultades económicas de los hogares cuando los ingresos laborales no crecen al mismo ritmo que los gastos esenciales.
Para valorar ese impacto también resulta necesario examinar la evolución de los salarios reales, la inflación por grupos de consumo y el costo de los servicios básicos.
El desafío, por tanto, no consiste únicamente en sostener el crecimiento económico, sino también en lograr que sus resultados se traduzcan en mejores condiciones de vida, mayor poder adquisitivo y un acceso más asequible a los bienes y servicios fundamentales.
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